Puntos clave del mantenimiento mecánico de nuestro coche

Está claro que a nadie le gusta pasar por el taller, y es algo que rara vez se hace por gusto. Sin embargo, que nuestro coche goce de un correcto mantenimiento mecánico es fundamental para nuestra seguridad, y a la larga nos ayuda a atajar y a ahorrar en averías complicadas. ¿Sabes qué componentes de tu coche se desgastan más rápido? ¿Cómo debes revisar tu coche para asegurarte de que está correctamente? Aquí te dejamos algunos consejos que hemos ido recapitulando en Recauchutados Fidel gracias a nuestra experiencia:

¿Qué debo vigilar en mi vehículo?

Ver y ser vistos es fundamental para conducir sin problemas. Los escobillas limpiaparabrisas y los sistemas de iluminación son los principales encargados de hacernos llegar información vital acerca de nuestro entorno.

Las épocas de calor traen lluvias ocasionales, polen, molestas nubes de insectos…elementos que se depositan sobre nuestro cristal y es necesario limpiar. Las escobillas limpiaparabrisas deben moverse sin dificultad, evacuando correctamente los líquidos. Es importante que no chirríen, que no den saltos y que no se dejen zonas sin barrer. Además es posible que tras el verano toque una renovación, dado que el sol y las elevadas temperaturas afectan a sus partes elásticas.

Los elementos de iluminación y señalización es obligatorio que se mantengan en condiciones óptimas, por lo que es conveniente revisar una vez al mes todas las luces. Si parpadean, tienen baja intensidad o están fundidas, lo mejor que podemos hacer es acudir a un especialista.

Los filtros son un elemento que también es necesario revisar y mantener de manera periódica. Ya que su trabajo es retener impurezas de diverso tipo, con el tiempo se ensucian y obstruyen, terminando por ser incapaces de cumplir correctamente con su función.

Los filtros de aceite y los filtros de aire son imprescindibles para el correcto funcionamiento del motor. De manera natural, el funcionamiento del motor hace que el aceite lubricante reciba pequeñas partículas metálicas, que deben ser recogidas por el filtro del aceite. Este filtro es recomendable reponerlo cada vez que cambiamos el lubricante. Por su parte, el filtro del aire se encarga de que no caigan partículas abrasivas que pudieran dañar el motor. Su vida útil depende directamente de lo limpio o sucio que esté el ambiente por el que nos movemos habitualmente. Para proteger el motor también encontramos los filtros de combustible, que funcionan de forma distinta coches diésel y de gasolina, pero su objetivo es el todo caso el de conservar la buena salud del corazón del coche.

Por su parte, el habitáculo también cuenta con su propio filtro, encargado de que el aire que respiramos en el interior del coche sea lo más limpio posible. Polvo, arena, granos de polen… todo esto queda atrapado cuando el filtro funciona correctamente. Si además eres alérgico, no te pierdas estos consejos.

Los lubricantes se encargan de proteger las piezas, ayudando a la refrigeración y sellando el sistema para evitar que se den pequeñas fugas. Actualmente el lubricante dure mucho más antaño, y es recomendable sustituirlo cada 15.000 kilómetros aproximadamente para que el motor no sufra en exceso. De todas formas, podemos evitar sustos comprobando el nivel del depósito cada 1500 km.

El sistema de escape y los catalizadores han adquirido especial relevancia, sobre todo tras el caso del Dieselgate. Se prevé que la ITV endurezca los controles que se realizan sobre las emisiones, controlando exhaustivamente que todos los coches cumplan las normativas Euro 5 y Euro 6. Industria está determinado a sacar de la circulación los vehículos más contaminantes, por lo que se prestará especial atención a los filtros de partículas y las válvulas EGR (dispositivo anticontaminación dedicado a la recirculación de gases de escape).

Los elementos más importantes a la hora de evitar un accidente son aquellos que forman lo que se conoce como “triángulo de la seguridad”: amortiguadores, frenos y neumáticos. Se trata de tres sistemas cuyo funcionamiento está estrechamente interconectado, por lo que es importante que todos funcionen correctamente y puedan actuar de forma óptima.

Los amortiguadores es recomendable revisarlos cada 20.000 kilómetros, ya que juegan un papel fundamental en el confort y la seguridad durante la conducción. Ellos son los encargados de absorber las irregularidades del terreno, evitando que haya rebotes o sacudidas bruscas. Además, su trabajo hace que las rudas se mantengan en contacto con el suelo, asegurando que éstas no pierdan agarre.

Los frenos son los responsables directos de la capacidad de frenado del vehículo, por lo que no es difícil darse cuenta de su importancia. Si están en mal estado no podremos decelerar de forma efectiva en un tiempo razonable y la distancia de frenado se prolongará peligrosamente, exponiéndonos a un posible accidente. Al igual que los neumáticos, su desgaste sucede poco a poco, de manera progresiva, por lo que quizás no es fácil darnos cuenta de cuánta capacidad de frenado hemos perdido.

Es importante revisar las pastillas, las zapatas (si tenemos frenos de tambor), los discos y el líquido de frenos. Una conducción suave, sin cambios de velocidad bruscos, es siempre lo más recomendable para que la vida de estas piezas sea lo más larga posible. Las pastillas y los discos sufren desgaste por el uso, pero también pueden verse cristalizados por un factor como las altas temperaturas. El líquido de frenos, por su parte, es recomendable sustituirlo cada dos años.

Los neumáticos aguantan el peso del vehículo, permitiendo que éste avance sobre el suelo gracias a la tracción de las gomas y la fuerza del motor. Deben ofrecer el máximo agarre tanto en recta como en curva, manteniendo siempre la dirección que marca el conductor. Además deben mantenerse siempre seguros, ya sea sobre suelo mojado o sobre suelo seco.

Esperemos que con estos consejos se te haga menos duro acudir a tú taller mecánico. En Recauchutados Fidel estaremos encantados de poder ayudarte.

Cuidados del coche en invierno

Cuidados del coche en invierno

Con la llegada del invierno, tenemos que cuidar el coche un poco más de lo normal si queremos que este se siga encontrando en buen funcionamiento. Aquí te mostramos algunos de los aspectos que debes tener en cuenta para lograrlo.

Revisa todos los líquidos del coche

Los sistemas líquidos del vehículo corren el peligro de congelarse, sobre todo si dejas aparcado el coche durante la noche en la calle. Por este motivo, es importante comprobar como se encuentran los niveles del líquido refrigerante-anticongelante, así como el aceite y también el del limpiaparabrisas.

Además de todos estos líquidos, es importante comprobar también el buen estado de la batería ya que es durante esta época del año cuanto más sufren y más sustos dan a la hora de arrancar el coche.

Neumáticos y frenos

El invierno es la época del año en la que peor suelen encontrarse las carreteras. Ya sea por las heladas o por la nieve, es importante que el coche nos responda de la mejor de las maneras ante cualquier tipo de situación adversa. Para conseguir que la reacción sea lo más buena, es importante que tanto los neumáticos como los frenos se encuentren en perfecto estado. Si presentan algún problema o se encuentran desgastados, cámbialos cuanto antes.

Vigila la visibilidad

El invierno también es conocido por las nieblas y por la climatología adversa. Una buena visibilidad es importante para poder evitar toda clase de accidentes, sobre todo cuando las condiciones exteriores nos exigen mucho más.

En este aspecto, tienes que revisar bien las luces, tanto las de posición como las largas y las antiniebla para asegurarte de que cuentas con la visibilidad necesaria cuando haga falta. Así mismo, tienes que asegurarte de que cuentas con una buena visibilidad trasera. Más allá del buen estado de los revisores, tienes que asegurarte de que la luna trasera térmica funciona a la perfección y que es capaz de desempañar el cristal cuando sea necesario.

Equipa el coche con lo necesario

Por otro lado, con la llegada del invierno siempre es importante tener en el coche cierto equipo adicional. Además de contar con todo el equipo reglamentario, deberías de contar con una rasqueta por si es necesario quitar hielo, un cepillo rasgador, cables de arranque por si falla la batería, cadenas para la nieve y una manta por si te quedaras tirado en el coche en un momento dado.

Recuerden que en Recauchutados Fidel les hacemos una revisión gratuíta del vehículo. 

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