Normalmente hablamos acerca de la importancia de las condiciones de un vehículo y sus partes, como los neumáticos, pero no debemos olvidar la parte más importante de un vehículo en movimiento, el conductor. Creemos que no está de más que una vez más recordemos buenas prácticas de conducción.

Por mucho que nuestros neumáticos estén en perfecto estado, con la presión justa, nuestro sistema de frenado correcto, respetemos los limites de seguridad,…, nadie está completamente a salvo de un accidente provocado por un tercero. Sin embargo, y de esto queremos hablaros hoy, si podemos tratar de minimizar estos accidentes provocados por otros conductores, y para ello os proponemos, o recordamos, varios puntos que se deben poner en practica mientras conducimos.

El primer punto, y ya hemos visto muchos accidentes por este motivo, son las incorporaciones. A nadie le va a importar llegar unos segundos más tarde a su destino, así que si vemos a otro vehículo con intención de incorporarse, la mejor forma de minimizar accidentes es adecuar la velocidad de nuestro vehículo. Con esto no solo facilitamos la incorporación en la medida de la posible, si no que maximizamos el tiempo en el que reaccionar y maniobrar nuestro vehículo en caso de imprevistos.

Otro punto a tener en cuenta son las intersecciones. Que tengamos preferencia no significa que nuestro vehículo sea el único que está en la calzada y podamos cruzar sin sin problemas.

Lo ideal es mirar bien antes de atravesar la intersección, incluso dos veces si es necesario. Puede que veamos otro vehículo a lo lejos, pero es posible que se nos eche encima antes de lo previsto si este viene a gran velocidad.

Nuestro tercer consejo, y último por hoy es acerca del cambio de carril y el ángulo muerto y el consejo es que cuando quieras adelantar hazlo siempre a una velocidad adecuada y en condiciones de seguridad.

El cambio de carril y el adelantamiento pueden parecer que no tienen mucha dificultad, pero lo cierto es que puede traer muchas complicaciones.

Si tratamos de rebasar a gran velocidad a un vehículo, el conductor de este puede haber visto el nuestro muy lejos y tratar de iniciar él la misma maniobra sobre el vehículo que le precede cuando nosotros ya estemos muy cerca, lo cual puede provocar una situación de peligro.

Y en cuanto al angulo muerto, indicar que no hay que ir siempre a una velocidad constante y sin exceso, si no que, además, deberemos adecuarnos a la conducción de nuestros vecinos. Si circulamos a la velocidad adecuada, y el vehículo que nos precede hace lo mismo, corremos el peligro de que si entramos en su angulo muerto, pasados unos instantes, al no vernos, se olvide de nuestra presencia, lo cual puede provocar situaciones imprevistas ante maniobras inexperadas.

Espero no haberos aburrido recordando lo que se aprende en la autoescuela. Continuaremos con algún que otro consejo más acerca de la conducción y su seguridad.